Tus agentes viven en tu escritorio.
Empezás con la administración de consorcios lista para usar. Después tu escritorio crece con lo que pidas, y cada cambio lo aprobás vos.
Arrastrá un agente a tu escritorio.
¿Qué necesitás resolver?
- Liquidar las expensasEn una tarde, repartidas por coeficiente o por metros.
- Cobrar sin perseguir a nadieCada vecino paga por Mercado Pago desde su enlace.
- Responder cada reclamoNada se pierde en el WhatsApp.
- Ordenar los turnosLa agenda del encargado y de los proveedores.
- Pedir presupuestosPrestadores cerca del edificio, con su precio.
¿Te suena familiar?
Lo que nos cuentan los administradores antes de empezar.
La planilla, el teléfono, el cuaderno y el correo. Ninguno sabe lo que hizo el otro.
Cómo se hace cada cosa y qué se prometió. El día que no estás, no está en ningún lado.
Cuánto debo, cuándo vence, mandame el comprobante. Cien mensajes por datos que ya existen.
Te damos la base. Crece con tus ideas.
El desarrollo es de a poco: cada mejora es chica, se prueba y se entrega. La construyen agentes de inteligencia artificial, y las personas estamos para ayudarte.
La administración de consorcios, lista para usar desde el primer día.
Una idea, un reclamo o una forma tuya de trabajar. Con tus palabras.
Lo escriben, lo prueban de punta a punta, y una persona lo revisa con vos.
Nada cambia sin tu visto bueno. Y tu escritorio suma una aplicación.
La inteligencia artificial construye. Las personas te ayudamos. Vos decidís cómo crece.
Crecer por presupuesto: pedí que tu sistema crezca sobre tu propia base
Empezá por consorcios. Conectá el resto cuando lo necesites.
Cada aplicación se suma a tu plan por separado, y todas aparecen en el mismo escritorio.
Unidades, gastos, liquidación y el enlace de cada vecino para ver y pagar lo suyo.
Cada reclamo con su recorrido, y el vecino se entera de cada paso.
Se cotiza
El manual que se actualiza solo, y tu propio espacio.
Se cotiza
La agenda de tu equipo y tus proveedores.
Se cotiza
Pedidos, comparación y aprobación.
Se cotiza
Un agente que contesta lo de todos los días. Hoy responde con lo que hay escrito; la conexión con inteligencia artificial viene después.
Se cotiza
creciendoTodavía no está
Una copia cifrada de todo en tu propia nube.
en construcciónTodavía no está
Lo que tu empresa necesita, sobre tu misma cuenta.
Todo lo que lleva un edificio, en una pantalla.
Unidades, gastos, la liquidación y el comprobante de cada vecino.
Propietarios e inquilinos, con el historial de cada cambio.
Cargás los gastos, tocás liquidar y sale el reparto.
Con el detalle del mes. Se abre desde el celular.
Se calculan solos y se imputan a los pagos parciales.
A todos, a los inquilinos o a los que deben. Se sabe quién leyó.
El contador ve los números y no toca nada.
El que reportó se entera de cada paso.
El manual de cada pantalla, siempre al día.
Una cadena que no se puede retocar.
Pisos y departamentos, repartido por coeficiente.
- Liquidación mensual en una pantalla
- Intereses por mora calculados solos
- Cada vecino ve lo suyo, sin cuenta
- Ley 941 para CABA, con la declaración jurada
Manzanas y lotes, repartido por superficie.
- Manzanas y lotes en vez de pisos
- Expensa repartida por metros
- Circulares a todos o a los que deben
- Traspaso de administración con arqueo
Un escritorio, en la compu y en el celular.
Adentro vas a trabajar sobre un escritorio, como el de una computadora. En el celular, como la pantalla de inicio de tu teléfono.
Acomodás tus aplicaciones donde quieras. Cada una que actives aparece ahí, y se van a poder conectar otras: tu respaldo en la nube o las que ya usa tu empresa.
De cero a trabajar el mismo día.
Sin tarjeta. Registrás la huella de tu teléfono y listo, sin contraseña.
Marcás las aplicaciones que te interesan. Lo demás lo prendés cuando quieras.
Cargás tu edificio y liquidás una expensa de verdad. Recién después decidís.
Tres decisiones que no se negocian.
Se entra con la huella o el rostro del teléfono. No hay nada que recordar ni que robar.
Cada cliente ve lo suyo y nada más. Te bajás tus datos cuando quieras, incluso si te vas.
Cada cosa entra en una cadena que no se puede retocar. Si alguien la toca, se nota.
El plan sale del tamaño.
Pagás por mes según cuántos consorcios administrás. Sin costos escondidos, y cobrás a tus vecinos por Mercado Pago.
- 1 consorcio: $19.000
- Hasta 5: $39.000
- Hasta 10: $49.000
- Hasta 15: $65.000
- Hasta 20: $79.000
- Más de 20: $82.500
- Toda la propiedad intelectual es de claudecode.
- Las herramientas quedan a tu disposición mientras las pagás y las usás.
- Lo que se desarrolla a medida puede quedar disponible para otros clientes.
- Si otro cliente desarrolla algo, podés sumarlo pagando ese módulo.
Lo que todos preguntan primero.
¿Cómo entro si no hay contraseña?
Con la huella o el rostro de tu propio teléfono. Es la misma tecnología con la que desbloqueás el banco. No hay nada que recordar, nada que escribir en una página falsa y nada que se pueda robar de una base de datos, porque tu huella nunca sale de tu dispositivo.
¿Y si pierdo el teléfono?
Registrás más de un dispositivo, y además te damos códigos de recuperación de un solo uso el día que creás la cuenta. Con cualquiera de los dos volvés a entrar sin depender de nosotros.
¿Tengo que instalar algo?
No. Se usa desde el navegador, en la computadora y en el celular. Si querés, se agrega a la pantalla de inicio del teléfono y se abre como una aplicación.
¿Los vecinos necesitan cuenta?
No. A cada uno le llega un enlace y ve lo suyo: cuánto debe, cuándo vence y su comprobante. Desde ahí puede avisar un pago con la foto del comprobante.
¿Qué pasa con mis datos si me voy?
Son tuyos y te los llevás. La descarga completa está en tu cuenta y funciona siempre, incluso si dejaste de pagar. Retenerte los datos para que no te vayas nos parece una forma de trabajar que no queremos tener.
¿Sirve si no administro consorcios?
Sí. Consorcios es la aplicación más completa, pero es una de siete: reclamos, documentación, turnos, presupuestos y el asistente sirven solos, y se contratan por separado. Si lo tuyo es atender con hora y presupuestar, no vas a ver una sola pantalla de expensas.
¿Tengo que contratar todo?
No. Se elige aplicación por aplicación, se empieza con una y se suman cuando hacen falta. Sumar una después no es mudarse de sistema ni volver a cargar lo que ya está: es prenderla.
¿Puedo probarlo antes de pagar?
Sí, y sin tarjeta. Creás la cuenta, elegís qué aplicaciones querés probar y las usás 7 días con tus datos de verdad, y 3 más si los pedís. Recién cuando veas que te sirve, se contrata.
Probalo con tu edificio.
La prueba es gratis, dura 7 días y no pide tarjeta. Liquidás una expensa de verdad, y recién después decidís.
Vas a probarlo en nuestro entorno de pruebas: ahí prendés y apagás lo que quieras, cargás un edificio de mentira y liquidás meses sin que nada de eso toque datos reales.
Crear mi cuenta de prueba →Lo que cargás probando es de práctica: al contratar, empezás limpio.
¿Ya lo conocés? Contratalo directo.
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